sábado, 26 de marzo de 2011

“Revivir la historia de la industria azucarera”


La mayoría de los tucumanos sabe que la provincia es el principal productor de azúcar del país y origina el 65% de la producción nacional. Hoy, el Jardín de la República produce anualmente una tonelada de azúcar por habitante; para darse una idea: con la producción de un año podrían endulzarse más de 230 mil pocillos de café. Lo que no todos conocen es que la cuna de esta industria se encuentra en una casona del siglo XIX que está al alcance de todos, en el Parque 9 de Julio.
La casa y museo del Obispo Colombres, declarada Monumento Histórico Nacional en 1941, es uno de los destinos obligados no sólo para el turista sino también para los tucumanos. Luego de haber pasado años de abandono y dejadez, fue refaccionada y puesta en valor en 2006 y se inauguró en julio de 2008.
Fue allí donde funcionó el primer ingenio azucarero y se forjaron las bases de la industria más importante de la provincia.
Alejandro Auvieux, subdirector de Turismo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, asevera que “no se ama lo que no se conoce. En la medida en que los tucumanos vayan teniendo más contacto van a valorar más y sobre todo, a cuidar más. Hay que involucrarse. El Estado tiene la obligación de difundir y concientizar pero la gente también tiene la responsabilidad de querer conocer o de ser más curiosa. Es parte de la idiosincracia local: siempre se prefiere lo de afuera”.
“La crítica no es constructiva si no me involucro. Una cosa es decir y hacer, y otra es criticar. Eso lleva a despreciar lo de uno, cuando debemos valorarlo. La identidad tucumana es muy heterogénea, y por eso posee rasgos únicos. Los europeos venían para acá y plasmaban todo en nuestra arquitectura.”
- Luego de la remodelación, ¿aumentó el número de visitantes al Museo?
- Mucho. En 2009 fueron unos 25 mil los visitantes y en 2010 cerca de 30 mil. Es el segundo museo más visitado de la provincia después de la Casa Histórica.
- ¿Por qué todo tucumano debería conocer la casa del Obispo Colombres?
- Tucumán es conocida por ser cuna de la Independencia, el Jardín de la República y por el azúcar. Eso nos identifica en la Nación. El punto de partida de la industria está en el museo del Obispo, por lo cual es fundamental conocerlo. Tomar contacto con la historia del azúcar es tomar contacto con la historia de Tucumán. En aquella época, el obispo Colombres vio que el azúcar llegaba desde Cuba en barco y era muy barata pero el flete de Buenos Aires hasta acá era caro; así descubrió el mercado en Tucumán. El transformó algo artesanal en una industria masiva y de allí su inmenso valor.
- ¿Con qué se encuentra el visitante al entrar al Museo?
- No sólo se cuenta la historia del Obispo sino las etapas de la industria azucarera y las crisis. Para la refacción se usaron técnicas museológicas modernas; hubo descubrimientos arqueológicos como la hornalla que se usaba para la evaporación del agua de la melaza. Se trata de un museo a cielo abierto ya que como la industria azucarera fue una de las primera industrias pesadas del país utilizaba objetos de gran porte que no pueden exhibirse dentro de un ambiente cerrado: engranajes, carretas de locomotora, un camión cachacero, instrumentos de labranza de la tierra, caña plantada, etc. Además, es el único museo en Tucumán que posee cartelería bilingüe.

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